"De negro y de espaldas te
bajaron
de un avión
gris (ofendería a la vida otro
color)
De espaldas, General,
como si Chile mismo quisiera no
mirarte.
Los repetidos lambemierda de siempre te
abrazaron.
Y
el himno, ¡ay!, el himno te
decía
que
tu patria fue "asilo contra la
opresión".
(¡ay!).
Corrían
los cadáveres azules y amarillos, Mapocho
abajo,
General
mentiroso,
yo los vi, no me
engañas.
Y caminaste erguido,
como si hubiera orgullo en tus
hazañas.
No he de llamarte animal carroñero,
General,
porque no quisiera ofender a las
hienas
Las espumosas
aguas del Mapocho bajaban turbulentas y
pardas
con
los cadáveres fríos y amarillos, sin
ojos.
No nos desencantamos,
General.
Volviste a tu lugar,
con tu miedo de no volver
jamás.
No eres
ni nunca fuiste un salvador.(¡Ay, ese
nombre...!)
¡Ay de las madres que
no vieron a sus hijos nunca
más!
Volviste, General, ¡Ahí te
pudras!
Volviste a la
ribera del río que arrastraba las
víctimas.
Vuelves,
desecho humano, (dicen que ahora eres
incapaz)
ha vuelto el mismo ruin y
mentiroso.
Vuelves rico en recuerdos de tu
miedo,
vuelves sabio de estrenada
incertidumbre.
En
tu viejo cerebro vuelve agazapado el
miedo
que
te creció en estos quinientos cinco
días
No sirves
más, te abandonaron los que te
encumbraron,
no eres ni escoria,
no eres ni desecho de organismos
muertos.
Ni lo de "vitalicio" va
quedando....
No existes,
General"
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